Gran Logia de AA:., LL:. y AA:. Masónes del Universo
POTENCIA MASONICA INTERNACIONAL - Masonería del Siglo XXI

Boletines

                      


Diciembre 2016
BOLETÍN AlfaOmega N°15



Mes de Solsticio, de Navidad y Fin de año. Navidad se conmemora el nacimiento de Jesucristo en Belén, se celebra el 25 de diciembre en la Iglesia católica, en la Iglesia anglicana, en algunas comunidades protestantes y en la mayoría de las Iglesias ortodoxas. En cambio, se festeja el 7 de enero en otras Iglesias ortodoxas como la Iglesia ortodoxa rusa o la Iglesia ortodoxa de Jerusalén, que no aceptaron la reforma hecha al calendario juliano para pasar al calendario conocido como gregoriano, nombre derivado de su reformador, el papa Gregorio XIII.

Se le atribuye al emperador Constantino el Grande y al papa Julio I el hecho de querer cristianizar la fiesta pagana más popular que existía en Roma: las Saturnales (que llevaban más de seis siglos celebrándose coincidiendo con el solsticio de invierno) y se decidió que la celebración de la Navidad debía coincidir con la fecha en la que se homenajeaba al Sol Invictus, una fiesta que se realizaba el 25 de diciembre para celebrar la llegada de más horas de luz tras la entrada del invierno.

El Papa Liberio de Roma entre los años 353 y 354 descartó la fecha del 6 de enero en favor del 25 de diciembre. De acuerdo con el calendario romano, el solsticio de invierno empezaba el 25 de diciembre. Por lo tanto, se estimó muy conveniente relacionar la natividad de Jesús con el fenómeno del sol en su función astronómica de señalar el comienzo del invierno, que era una ocasión celebrada desde hacía tiempo por el pueblo. Ese día era conocido como el día del *sol de la justicia. También, alrededor del 25 de diciembre, se celebraba la natividad del dios-sol de Asiria, que era una derivación del dios Mitra, de Persia, conocido como el dios de la luz. Durante varios siglos esta fecha, y la correspondiente celebración, era de gran importancia. El establecimiento del 25 de diciembre para la natividad de Jesús servía para hacer resaltar en la mente popular que El había nacido como hijo de un dios, por la relación que ese día tenía con la natividad de Mitra.

Los aztecas celebraban el nacimiento de uno de sus dioses en invierno: Huitzilopochtli. Algunas festividades que coinciden con ese periodo fueron de carácter pagano. Algunas culturas mencionan en sus rituales astrológicos a algún dios sol; tales como Apolo y Helios (en Roma y Grecia), Mitra (en Persia), Huitzilopochtli (en Tenochtitlán), entre otros. Algunas culturas creían que el dios del sol nació el 21 de diciembre, el día más corto del año, y que los días se hacían más largos a medida que el dios se hacía más viejo. En otras culturas se creía que el dios del sol murió ese día, solo para volver a otro ciclo.

Los romanos celebraban el 25 de diciembre la fiesta del Natalis Solis Invicti o Nacimiento del Sol invicto, asociada al nacimiento de Apolo. El 25 de diciembre fue considerado como día del solsticio de invierno, y que los romanos llamaron bruma; cuando Julio César introdujo su calendario en el año 45 a. C., el 25 de diciembre debió ubicarse entre el 21 y 22 de diciembre de nuestro Calendario Gregoriano. De esta fiesta, se tomó la idea del 25 de diciembre como fecha del nacimiento de Jesucristo. Otro festival romano llamado Saturnalia, en honor a Saturno, duraba cerca de siete días e incluía el solsticio de invierno. Por esta celebración los romanos posponían todos los negocios y guerras, había intercambio de regalos, y liberaban temporalmente a sus esclavos. Tales tradiciones se asemejan a las actuales tradiciones de Navidad y se utilizaron para establecer un acoplamiento entre los dos días de fiesta.

Los germanos y escandinavos celebraban el 26 de diciembre el nacimiento de Frey, dios nórdico del sol naciente, la lluvia y la fertilidad. En esas fiestas adornaban un árbol de hoja perenne, que representaba al Yggdrasil o árbol del Universo, costumbre que se transformó en el árbol de Navidad cuando llegó el Cristianismo al Norte de Europa.

Los aztecas celebraban durante el invierno, el advenimiento de Huitzilopochtli, dios del sol y de la guerra, en el mes Panquetzaliztli, que equivaldría aproximadamente al período del 7 al 26 de diciembre de nuestro calendario. Aprovechando la coincidencia de fechas, los primeros evangelizadores, los religiosos agustinos, promovieron la celebración de la Navidad y así desapareció el dios prehispánico y mantuvieron la celebración, dándole características cristianas.

Los incas celebraban el renacimiento de Inti o el dios Sol, la fiesta era llamada Cápac Raymi o Fiesta del sol poderoso que por su extensión también abarcaba y daba nombre al mes, por ende este era el primer mes del calendario inca. Esta fiesta era la contraparte del Inti Raymi de junio, pues el 23 de diciembre es el solsticio de verano austral y el Inti Raymi sucede en el solsticio de invierno austral. En el solsticio de verano austral el Sol alcanza su mayor poder (es viejo) y muere, pero vuelve a nacer para alcanzar su madurez en junio, luego declina hasta diciembre, y así se completaría el ciclo de vida del Sol. Esta fiesta tenía una ceremonia de iniciación en la vida adulta de los varones jóvenes del imperio, dicha iniciación era conocida como Warachikuy.

Actualmente la navidad en algunos países se celebra de distintas maneras por ejemplo: en Rio de Janeiro, las playas de Ipanema y Copacabana se llenan de gente que quiere lanzarse al agua cuando suenan las doce. En Paris, la Torre Eiffel se viste de gala con cientos de luces de colores y los fuegos artificiales decoran los Campos Elíseos. En Londres, los británicos suelen decoran sus casas con muérdago en las puertas y árboles con regalos. En Madrid,, los puntos medulares del festejo se centran en la Puerta del Sol, la Puerta de Alcalá y la Gran Vía donde cientos de personas esperan las 12., En Berlín, los mercados navideños ofrecen una amplia variedad de mercancías. En Nueva York, Se trata de una de las ciudades con mayor frenesí navideño donde un grandioso árbol de decoración majestuosa se enciende en el Rockefeller Center, enmarcado en una emotiva ceremonia. En Perú, Gran cena familiar y obsequios de regalos.

Recibir todos un Feliz Solsticio de Invierno y de Verano, según el hemisferio donde se encuentre, una Feliz Navidad y un Feliz año 2017, que tengan salud y prosperidad, que todos vuestros deseos se cumplan, y reine en todos vuestros hogares y Logias paz y amor.
 
M.·.P.·.e I.·.H.·.Claudio Torres Ch.
Gran Maestro

Agosto 2016
BOLETÍN AlfaOmega N°14



Editorial

El espíritu olímpico es el espíritu de la paz universal, de la genuina fraternidad, para construir una sociedad donde reine la solidaridad y la tolerancia.

Los Juegos Olímpicos se originaron en la antigua Grecia hace 3,000 años y fueron revividos a finales del siglo XIX. La leyenda cuenta que Hércules, hijo de Zeus y la mortal mujer Alcmena, fundó los juegos a finales del siglo 6 A.C., convertidose en los festivales deportivos griegos.

Desde el siglo 8 A.C. al siglo 4 D.C., los antiguos juegos olímpicos se celebran cada cuatro años entre el 6 de agosto y 19 de septiembre, durante una fiesta religiosa en honor a Zeus, quien  era el rey de los dioses, el dios del cielo y el tiempo, el destino de los hombres y de las naciones, el DERECHO, la JUSTICIA y la CONDUCTA MORAL.

Los Juegos fueron nombrados por su ubicación en la antigua ciudad Olympia, un sitio sagrado ubicado cerca de la costa occidental de la península del Peloponeso, en el sur de Grecia.  Fue importante que la guerra se dejaba en suspenso durante los Juegos. Esto permitia a los atletas, los proveedores y a los aficionados viajar con seguridad para los Juegos, sin tener que preocuparse de ser atacados.

No sería hasta 1.500 años después que los Juegos fueron resucitados, en gran parte gracias a los esfuerzos del H.·. masón, Pierre de Coubertin de Francia. En 1892, en una reunión de la Unión de Deportes Athlétiques en París, Coubertin propuso la idea de revivir los Juegos Olímpicos como una competición atlética internacional celebrada cada cuatro años. Dos años más tarde, obtuvo la aprobación y fundó el Comité Olímpico Internacional (COI), el logotipo de cinco anillos y la bandera después de que los colores comunes de la bandera de los 14 países originales (incluyendo el fondo blanco), y para representar los 5 continentes de las naciones participantes. Azul para Europa, amarillo para Asia, negro para África, verde para Oceanía y el rojo para América.

Coubertin, perteneció a la francmasonería, esto influenció en la creación de los juegos y el logotipos de su organización.  Existe destras de todo esto mucho simbolismo, primero con la llama de antorcha se enciende el pebetero, los antiguos griegos creían que el fuego se le dio a la humanidad por Prometeo, y considerado como el fuego que tiene cualidades sagradas. Acto seguido se  sueltan las  palomas como símbolo de la paz. El juramento olímpico es tomada por un atleta y un juez del país de origen durante la ceremonia de apertura de todos los Juegos Olímpicos, que actúa en nombre de todos los competidores y jueces.

El total de los Masones que estarán presentes en Río de Janeiro durante los Juegos Olímpicos varía entre 16.500 y 18.200Brasil tiene una de las comunidades masónicas más grandes del mundo, y la más grande de América Latina. Algunas estadísticas muestran que en los Juegos Olímpicos de Río estuvieron involucrados (en todos los niveles de actividad) más de 3.700 Masones, y durante el curso de los juegos, el número es superior a 1200.

La ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos estuvo marcada por el simbolismo: Río de Janeiro fue la capital de la Masonería de Brasil hasta 1960, aquí fueron iniciados en la Masonería algunas de las más grandes personalidades de la sociedad brasileña colonial, imperial y republicana. Además, durante el acto de inauguración se ha llamado la atención sobre el calentamiento global y la planta elegida fue un pequeño arbusto de acacia, uno de los símbolos importantes de la Masonería Azul o simbolica. En términos de simbolismo, los Juegos Olímpicos en Brasil han sido mucho menos que los que tuvieron lugar en Londres en 2012.

Imhotep

Mayo 2016
BOLETÍN AlfaOmega N°13


Editorial

 

La Mujer como madre

 

Al llegar a este día, el más sublime de la vida femenina, sentimos la imposibilidad de poder emplear el lenguaje adecuado para hablar de tan grandiosa como divina misión.

Si la mujer como hija es una promesa, como novia un ideal, y como esposa un complemento de la vida; la mujer como madre es promesa, ideal, complemento, realización, transformación, evolución, sublimación y divinización de toda la existencia de la entera humanidad.


Algunos filósofos han llamado al Gran Todo MACROCOSMOS, lo que equivale a decir la Gran Madre.


La mujer madre es el centro de la sociedad; motivo de veneración para los hijos y de respeto para los que han cumplido la misión paternal; punto central de la estabilidad en el hogar; centro de las posibilidades artísticas y fuente de ensoñaciones para todos los seres que saben sentir y comprender la vida.


Cuando la madre muere, siéntese el vacío no posible de llenar; pero después de algún tiempo... se intuye que ella no ha muerto, que vive con mayor vitalidad, con más poderosa fuerza, que cuando estuviera en el escenario de la vida en su figura humana, y que desde esas regiones del "Empíreo" recibimos su luz, su calor, su cariño y su fuerza espiritual para impulsarnos siempre hacia el bien y para inspirarnos en todos los actos de la vida.


La madre no es solamente un organismo que gesta; es un manantial que alimenta la vida.


La madre no es solamente una forma; es una fuerza.


La madre no es solamente una mujer; es la fuerza de la divina feminidad alimentando nuestra entera existencia.


La madre no es fenómeno de tránsito; es el imperativo categórico del cual pende nuestra vida, no solamente física sino también espiritual y anímica.


La madre no solamente moldea nuestra forma, sino también nuestra psiquis.


La madre durante el día refresca el calor de nuestra vida, y durante la noche calienta nuestra indiferencia haciendo nacer en el alma aspiraciones de excelsitud.


La madre no es solamente el capullo de embrión, sino modelo del cuál se ha de desprender el sutil y delicado aroma de la existencia.


Si la madre ha muerto como forma, vive activa y fecunda en el corazón del hijo, pues aquel no es más que una partícula de ese grandioso corazón maternal que es la luz en las estrellas, calor en los soles y amor en el pecho de los que saben sentir y comprender la vida.


Feliz día madres!!!


Claudio Torres Ch.

 

G.·.M.·.


Febrero 2016

BOLETÍN AlfaOmega N°12




Editorial

En el hemisferio norte celebramos, el equinoccio vernal. Este suceso, de enorme relevancia para los ritmos naturales, marca el instante en que el invierno, con su característico repliegue de animo, es relevado por la estación de las flores, la primavera; momento que encarna una de las tradiciones más antiguas dentro de la historia ritual del ser humano.

Llama la atención la gran cantidad de culturas, ya sea en la católica, en la escandinava, en el ocultismo egipcio, en la astronomía religiosa de los mayas y los celtas, o en el milenario misticismo chinos, entre las que el renacimiento de la primavera era efusivamente conmemorado sin excepción.


En la Masonería también tenemos en cuenta los equinoccios, ya que su ancestral celebración se debe a que este evento tiene un impacto significativo en múltiples planos de la consciencia, desde nuestra naturaleza terrestre hasta el cosmos. Mientras que en el solsticio de invierno festejamos el nacimiento de la luz, en el equinoccio de primavera la luz y la oscuridad conviven armónicamente, y a partir de ese momento cada día la luz crecerá unos segundos hasta llegar al solsticio de verano, el día más largo del año.


De modo que el Equinoccio de Primavera es la liberación de la primavera cósmica. Estas corrientes energéticas a las cuales todos estamos sometidos, son fuerzas altamente poderosas  e influyentes que nos dan un impulso para seguir adelante o emprender nuevos proyectos en nuestra vida espiritual.


Dion Fortune dice «las causas puestas en marcha en los planos internos en un equinoccio necesitarán de un ciclo completo de seis meses para verse reflejadas en el plano físico, y si nos percatamos de esto, deberemos de estar conformes haciendo acopio de la paciencia necesaria, hasta que las corrientes cósmicas de cada cuarto de los seis meses se hayan completado».


Los tres meses que hay entre los equinoccios y los solsticios tienen un sentimiento espiritual en particular. Entre el solsticio de invierno y el equinoccio de primavera la palabra clave es «purificación»; durante el periodo entre el equinoccio de primavera y el solsticio de verano, el sol está ganando fuerza y, a nivel espiritual, este es un momento de «iluminación». Del solsticio de verano al equinoccio de otoño hay un periodo de fructificación y vacaciones en el que podemos «disfrutar los frutos de la tierra». Después del equinoccio de otoño, de vuelta al solsticio de invierno, el sol disminuye en fuerza y se da un retorno al trabajo mental, siendo aquí la palabra clave la de «introspección».


En resumen, en el Equinoccio de Primavera se celebra el fortalecimiento del sol y el renacimiento o resurrección. Estas energías nos dan un gran impulso, el que sabremos aprovechar para crecer y desarrollarnos. En el Equinoccio de Otoño el impulso de esas fuerzas energéticas nos conducen hacia nuestro ser interno. Allí es donde nos fortalecemos para soportar la oscuridad que se avecina, llamándonos a la reflexión y la meditación que nos darán equilibrio y energía necesarias, hasta el solsticio de invierno, en que renace la luz.

Os deseamos que este próximo Equinoccio Primavera/Otoño, según el hemisferio, poder crecer y saber recoger las experiencias que nos brinda la vida.

Mª Carmen Cesar G.  33º/13º

Gr.·.M.·. Adj.·.


Diciembre 2015
BOLETÍN AlfaOmega N°11


Editorial

El ser humano en su paz o en su in­quietud es según lo que piensa: si piensa bien, atrae para sí las mejores influencias; si piensa mal, se rodea de seres espi­rituales inferiores y del peor ambiente.

Jesús en la tierra fue la voz de Dios en su amor por la humanidad, la que sacrifi­có en El a un justo, a un inocente, a uno que la amaba entrañablemente, quería para ella todo el bien posible, pagándose­le con el más cruel desaire.


Su suplicio es una tragedia, que se bo­rra fácilmente de la conciencia humana; "Amaos los unos a los otros" es una fór­mula sin aplicación para la generalidad.


Los Masones tratemos de pensar, aho­ra, en el día que se celebra el nacimiento del Primer Iniciado: "Jesús" y si pode­mos hacer algo para alcanzar la verdadera HUMILDAD, para entrar en la pequeñez; en esa gran pequeñez de la que nos habla las sagradas escrituras.


La Navidad, que es la celebración del Nacimiento de Jesús-Hombre, nos en­cuentra totalmente ajenos al tema, sin una preparación previa para comprender­lo, por sentirnos demasiado ocupados.


En esta fecha debemos dar gracias al G.·.A.·.D.·.U,·. por habernos iluminado en los trabajos realizados, concediéndonos la Fuerza, Fe y Perseverancia durante el año, con el cual creemos haber avanzado en Bien General de la Orden, lo que nos ha permitido brindar la felicidad a toda la fraternidad.


Se ha dicho, y es la verdad, que la felicidad humana está en sus luces y en su Moral.


La Felicidad sabemos que en este Mundo es incompleta, porque al lado de una alegría, siempre parece esperar una pena.


La Inteligencia depende de la evolu­ción personal y del empeño que se ponga en cultivarla; la Moral nace de la educa­ción tendiente a dominar los instintos.


Las leyes coercitivas no corrigen al vi­cioso, el temor a la cárcel no detiene al ladrón ni al homicida, como la simple creencia religiosa no transforma la conciencia individual.


El delincuente confía en la impuni­dad, muchos caen en el error por igno­rancia, otros pecan esperanzados en el perdón y proceden así por carecer de una MORAL responsable.


En esta Navidad, reflexionemos que la HUMILDAD en la relación, es la capaci­dad de poder vivir con los otros y recor­dar que somos parte de una Fraternidad, familiar, civil, humana, universal. Es po­sible llamar a esta actitud, caridad, amor, pero es preferible verla a través del lente de la HUMILDAD, para descubrir aspec­tos y pormenores que podrían, de otro modo, pasar inadvertidos.  La capacidad para vivir fraternalmente con los otros, por ejemplo, implica un espíritu de servi­cio, de renuncia al propio egoísmo; es capacidad para descubrir lo que hay de auténtico y verdadero en los otros; y es también, respeto por la libertad ajena cuando se plantean situaciones opina­bles.


El que no siembra nada recoge, el que no da, nada recibe, el que no lucha por ser libre siempre será un esclavo de sus vicios, de sus pasiones, de sus ambiciones y egoísmos, el que no se mejora moralmente, poco puede esperar en su bien.


El conocimiento del pasado nos debe servir de lección para mejorarnos en todo sentido; el ejemplo trágico del presente será un acicate para luchar por un mun­do mejor.


En esta Navidad debemos pensar en nuestros hijos, en los hijos de esos hijos, en todos los nuestros, en todos los HH.·. que integran la Gran Fraternidad de la Francmasonería Universal, y en las gene­raciones del futuro, en todos los hom­bres y mujeres.


Seamos generosos y fuertes, sembre­mos para ellos, que su felicidad será nuestra, porque donde estemos, nos sen­tiremos satisfechos de haber dejado una emoción para los corazones, LUCES en los caminos, y voluntad para las Almas.


Dijo Juan XXIII, con motivo de las Pascuad de Navidad: "La Tolerancia, no es fruto de la co­bardía, ni del silencio cómplice, ni del deseo de vivir con tranquilidad. La To­lerancia se nutre en la verdadera, en la auténtica paz que Jesús vino a traer a la Tierra"


¡¡POR EL PROGRESO ESPIRITUAL DE TODOS LOS HH.·. EN LA PERMA­NENTE ACTIIVIDAD DE LOS TALLE­RES, PARA PODER LLEGAR A UNA MEJOR COMPRENSION ENTRE TO­DOS LOS FRANCMASONES DEL UNI­VERSO! !


Claudio Torres Ch.
Gran Maestro



 Septiembre 2015

BOLETÍN AlfaOmega N°10


Editorial

El día 16 de septiembre la G.·.L.·.U.·., cumple su Tercer Aniversario. Tres años que se han pasado muy rápidamente, realizando un proyecto tras otro, y en el que nuevas Logias y hermanos y hermanas se unieron a este trabajo pionero.

En el momento de su fundación sentimos que era nuestro deber como masones ofrecer a una humanidad cambiante, y en algunos momentos angustiosa, una masonería que respondiera a los interrogantes de hoy, con una mentalidad amplia y receptiva a las diferentes vías de perfeccionamiento. Esta apertura ha sido fundamental porque rompió muchas limitaciones y cristalizaciones que nos separaban de la verdadera esencia de la Masonería, como via iniciática.

Nuestra Gran Logia de Antiguos, Libres y Aceptados Masones del Universo, ahora entra en su segundo trienio bajo la dirección del Muy Il.·. y Pod.·. G.·.M.·. Claudio Torres Chávez 33º, un masón entregado a la causa en alma y corazón desde hace muchos años, con amplia experiencia y conocimientos, con quien he tenido el privilegio de trabajar durante estos tres primeros años.


A nivel personal debo decir que para mí ha sido un gusto haber compartido horas y horas de trabajo con el Hno.·.Claudio. Él me hizo redescubrir la amistad y la fraternidad creativa y sincera.

Quizás os preguntéis porque menciono la palabra amistad, y os respondería porque creo que la amistad es la antesala de la fraternidad.

En un amigo apoyamos nuestra cabeza sobre su hombro cuando estamos tristes o cuando estamos alegres, es con quien compartimos aventuras, y desventuras, y con quien nos sentimos afortunados por saber que alguien nos apoya en nuestros proyectos con sus palabras de aliento y con su cariño incondicional.

Si digo que la fraternidad es un paso más allá de la amistad, es porque además de la amistad he sentido la calidez y la comprensión de la hermandad que nos une a través del tiempo y del espacio, porque no importa lo lejos que estemos para sentir el latido de ese corazón fraterno y amoroso de los hermanos. Esta experiencia fraternal se fue extendiendo a todos nuestros hermanos y hermanas de los diferentes orientes, y que a pesar de las distancias, a través del trabajo masónico se establecieron fuertes lazos de amistad y fraternidad.


Me siento privilegiada porque en estos tres años, hemos compartido proyectos e ideales maravillosos. Ello me ha impulsado a hacer cosas de las cuales nunca me sentí capaz de realizar, y lo he logrado con el apoyo de mis hermanos de la G.·.L.·.U.·..


Doy las gracias a todos mis hermanos, porque no he tenido sólo un hombro en el que apoyarme y encontrar comprensión, sino, que de hecho ha habido muchos hermanos y hermanas que me han demostrado con sus hechos que la fraternidad existe y que es una realidad dentro de nuestra Orden.


A mi Q.·. Hno.·. Claudio le deseo todo el éxito que se merece, es un gran trabajador, serio y responsable, al que también le agradezco su trabajo incondicional que ha dado a la G.·.L.·.U.·., por ello lo felicito de todo corazón…. Y se que la G.·.L.·.U.·. se fortalecerá y crecerá en sus manos.


Muy Il.·. y Preem.·. Hna.·. Mª Carmen César Galante 33º/13º


Ex – G.·. M.·. 


Mayo 2015
BOLETÍN AlfaOmega N°9


 Editorial

Para nosotros los masones, las fiestas solsticiales tienen una profunda significación filosófica.

Los solsticios representan el eterno contraste de la luz y la oscuridad, de la vida y la muerte y el eterno renacer de la creación, donde nada puede ser destruido, solo transformado en los tres estados naturales, sólido, líquido y gaseoso, es el ave fénix que siempre renace de sus cenizas.


Los solsticios representan la armonía cósmica, que permite observar, año tras año, como se cumplen con
asombrosa sin cronicidad, de acuerdo a las leyes físicas como su relación con la tierra, prolonga o acorta los días o las noches, haciendo que la naturaleza cumpla inexorablemente sus ciclos biológicos.

Astronómicamente, los solsticios se realizan cuando el sol se encuentra cruzando el Trópico de Cáncer (verano), haciendo que los días sean mas largos, en el hemisferio boreal, ocurriendo todo lo contrario en el Trópico de Capricornio (invierno), en el hemisferio austral.


Para el ser humano, el invierno es como si se alejara de los aspectos vitales para, en cierta medida, retraerse a un estado de interiorización y reflexión. Este estado es muy necesario ya que nos posibilita hacer un análisis de todo lo logrado hasta ese momento y planificar nuevos emprendimientos para el nuevo ciclo que se avecina.


En primavera, renace la vida y en nosotros también renace un interés por movilizarnos, y hacer cosas nuevas o mejorar y perfeccionar las que ya emprendimos. En el solsticio de verano la consciencia se expande y todo aquello que se planificó durante el solsticio de invierno y se preparó en primavera, eclosiona en el verano dando frutos maravillosos. Es pues en verano que, con la plenitud de la luz, que se maduran los frutos, como a nosotros nos hacen madurar las ilustraciones, conocimientos y enseñanzas de nuestras Logias

Nos permitimos observar desde nuestra pequeña concepción cósmica cómo el supremo regulador de la vida, luego de hacernos padecer sus inclemencias, nos permite convivir con la brillante renovación de la vida.

De esta manera, comenzamos a sentir los signos de dignidad que nos son consustanciales, encontramos los valores éticos del ser racional que son ineludibles e irrenunciables, y nos reconforta saber que podemos  compartir con nuestros hermanos y lograr juntos una sociedad solidaria en sus necesidades e ideales.

El masón debe evaluar los factores de la naturaleza que influyen en su vida para que en el esfuerzo de conquistar la naturaleza humana hallemos en aquello que nos brinda el arte masónico la fortaleza suficiente con la que superemos las dificultades de nuestra existencia.


Cuando niños aprendemos por instinto a caminar, a hablar, a dormir y despertar. En la juventud nos volvemos más apasionados, agresivos, reformadores. Pero cuando llegamos a adultos, se van formando nuestros pensamientos, ideas y nuestro propio carácter, dejando de lado el idealismo fácil y placentero, buscando y encontrando que la renovación es vida, o que la vida es renovación, dándonos a entender que debemos devolver siempre el beneficio recibido. La dedicación y afecto a los que amamos serán siempre un norte de nuestras acciones, devolviendo ternura, instrucción, reconocimiento y respeto a cuantos nos rodean, logrando, de esta forma, el equilibrio emocional propio de la adultez.

Que este nuevo solsticio, que éste cambio que hace la naturaleza, nos haga meditar en la necesidad de reactivar nuestra voluntad de renacer, que nos haga reflexionar en la necesidad de compartir el alma, cual semilla de fraternidad, y que nos repitamos cada día que cada ser humano requiere ser levantado de sus desgracias.

Hermanos, la tiniebla más breve y el día más largo han llegado a la cita habitual. El invierno y el verano nos abren sus puertas plenas de nuevas esperanzas, por lo tanto esperemos que se cumpla aquella, a la cual todo ser humano tiene derecho: a que lo saquemos de la infamante tumba donde lo han postrado el egoísmo, el miedo, la ambición, la traición, la felonía y la hipocresía.


El 24 de Junio, el día de San Juan, de Ianus, o Jano festejaremos el solsticio…. Pero recordemos queridos hermanos que cada día debemos poner lo mejor de nosotros mismos en procurar ser mejores SERES HUMANOS DE BIEN, libres y de buenas costumbres, para que nadie diga que hemos trabajado en vano. 


FELIZ SOLSTICIO…!!!


Mª Carmen César G. 33º/13

G.·.M.·.

Marzo 2015
BOLETÍN AlfaOmega N°8




Editorial

EQUINOCCIOS

La Gran Logia de Antiguos, Libres y Aceptados Masones del Universo, por ser una Potencia Internacional, tenemos logias trabajando en ambos hemisferios, y esta circunstancia además de enriquecernos, amplía nuestra visión del mundo y de sus festividades.

Los equinoccios de Primavera y Otoño tienen cada uno sus propias características, si bien la etimología de la palabra equinoccio, que proviene del griego equos y del latín aeuinoctium significa igual, y nox significa noche, por lo tanto las noches y los días tienen la misma duración, habiendo un cierto equilibrio entre las horas nocturnas y diurnas.

Para la Masonería el movimiento de la Tierra alrededor del sol no sólo representa un cambio físico material de las estaciones del año, sino que cada etapa de su recorrido tiene relación con diferentes procesos iniciáticos por los que pasa el masón, y tal como la luna afecta al desarrollo de la vida (física y psíquica), así también los cambios del sol afectan al ser humano profundamente. Las religiones antiguas estaban basadas en las progresiones del sol, y así, el astro rey ha dominado no sólo los cultivos y demás tareas agrícolas, sino que se lo veía como el dador de vida de todo lo creado, incluido el ser humano, su consciencia y su poder creador. Actualmente con la influencia de la New Age se remozan estas creencias y vuelven a tener vigencia.

Los equinoccios marcan dos estaciones fundamentales cuando el sol llega en su órbita a estos puntos, entonces da comienzo a la primavera y el otoño, llamados Vernal y Otoñal respectivamente.

Algunos autores identifican a los dos equinoccios con puertas iniciáticas, una conduciendo al iniciado por la puerta humana y la otra conduciendo al iniciado hacia la integración con la divinidad o puerta de los dioses.

En el hemisferio norte en el equinoccio de primavera la vida estalla y se expande.  Viene del solsticio de invierno, donde la vida se había retraído y la semilla era plantada en la tierra oscura. El sol fue ganando horas a la noche, calentado la semilla, que fue regada por el rocío, y finalmente despierta en la superficie de la tierra débil aún en sus brotes tiernos, por lo que necesita un clima, donde el calor y el frio estén equilibrados, para que le permita crecer y fortalecerse para soportar el tórrido sol del verano.

De la misma manera en el iniciado se produce un fenómeno en el que, después de haber despertado a la luz espiritual en el solsticio de invierno, ha ido creciendo en sabiduría y conocimientos, de tal manera que sabe perfectamente, que su personalidad primitiva e instintiva, a la cual ha estado atado durante mucho tiempo, debe ser transformada para poder elevarse.

Esta personalidad indeseada se pone en evidencia, simbólicamente, durante los días del Carnaval cuya característica principal son los disfraces y las máscaras que ocultan y a la vez ponen de relieve todos los instintos y pasiones humanas. Debo recordarles que la palabra persona viene del latín personare “resonar dentro de una máscara”, estas máscaras las usaban los actores en el teatro. Por lo tanto  la personalidad es un disfraz, una máscara, detrás de la cual se encuentra el verdadero ser, el que hace resonar a la máscara.

Una vez que el iniciado pasa por las pruebas de la personalidad, adquiere el conocimiento profundo de que allí no está la verdad, por lo que entra en un estado de equilibrio y reflexión (época de cuaresma), en un aparente no movimiento, donde finalmente emerge su verdadera naturaleza.

Esto lo podemos ver en la simbología de la semana Santa en la muerte y resurrección, en que se trasciende en la “crucifixión” (la cruz de la materia, los cuatro elementos, la vida como ilusión material limitada por el espacio - tiempo) los aspectos “terrenales o materiales” dando como resultado el emerger de un cuerpo de luz, la verdadera esencia del ser humano, que ha trascendido las ataduras ilusorias del hombre viejo, que estaba acompañado por dos ladrones (el pasado y el futuro, el espacio y el tiempo), que nos roban  vivir en el presente, la auténtica eterna realidad.

En un momento o en otro deberemos pasar iniciáticamente por esta puerta, y morir a los aspectos que nos atan a la ilusión de las ambiciones, orgullos, egoísmos, miedos, supersticiones, para dar paso a nuestra verdadera naturaleza, que habiendo dejado la cáscara de la personalidad (ruptura del huevo de pascua), aparecerá de manera natural un cuerpo, simbólicamente, resplandeciente, como aquel que se representa en la resurrección y transfiguración.

Para que se den estos fenómenos debe  haber un estado de equilibrio y de armonía, como el que propicia simbólicamente el equinoccio, donde las temperaturas no son extremas, donde de un tallo de hojas verdes se produce el milagro de la aparición de un capullo y luego de una flor…. Y podríamos decir que ha habido una transformación, pero en realidad, en la genética de la semilla ya estaba presente esa flor, como en el ser humano por más primario o ignorante que sea, ya está impreso en él el iniciado y el ser realizado.

En tanto, en el hemisferio sur en el equinoccio de otoño la vida se apaga y muere. Este equinoccio proviene del solsticio de verano, donde luego de un proceso sumamente intenso y productivo, las semillas han dado sus frutos y ha llegado el momento de recoger y seleccionar las mejores semillas, reservándolas para el próximo período de una nueva creación de vida.

Esta muerte donde se extingue la vida, en apariencia, es un proceso por el que pasa el iniciado.  Es el silencio creativo, como aquel que precede a la obra del artista, que permite al iniciado recoger y absorber las experiencias del pasado ciclo,  es un estado en el que aparentemente no hay movimiento, produciendo una sensación de un retorno a la fuente inicial de la vida, antes de su manifestación polar. Esta es la puerta de los Dioses, porque habiendo terminado todo un ciclo desde el nacimiento en el solsticio de invierno, el crecimiento en el equinoccio de primavera y la madurez del solsticio de verano, llega el momento de alejarse de todo, tomar distancia para recoger las experiencias, y elegir con cuidado las “buenas semillas”, y así poder comenzar un nuevo ciclo, más sabio, más fuerte, amoroso y comprensivo, en otro nivel de consciencia superior y más amplio que el anterior.

El equinoccio de otoño es muy importante porque se conecta con la esencia de la vida como unidad. Los componentes externos e ilusorios se disuelven dejando lo que los alquimistas, después de lograr el final del opus, llamaron la quinta esencia.

Una leyenda que ejemplifica el camino iniciático es la del Caballero Verde de la literatura inglesa del siglo XIV, donde un joven caballero de la Mesa Redonda y paladín del Rey Arturo llamado Gawain participa de una serie de ordalías preparadas por el Caballero Verde, para que este puro e inocente caballero tomara consciencia de la dimensión humana superando todas las pruebas que se le impusieran. Es una leyenda griálica, netamente solar.  Es muy rica en simbología que nos puede ayudar a comprender mejor todos los procesos iniciáticos por los que pasamos en nuestra vida terrenal.

QQ.·.HH.·., si permitimos que la naturaleza nos transmita su mensaje nos daremos cuenta que, por más que nos debatamos en nuestras personalidades (máscaras), somos hijos de ese Gran Cosmos, al que no sólo físicamente respondemos por tener los mismos componentes de las estrellas (como decía Karl Sagan), sino que también respondemos a una energía que no se ve con los ojos físicos, pero en la que si vivimos sumergidos en ella. El iniciado masón en su camino de peregrinaje va reconociendo paso a paso esa esencia universal como propia, pero que a su vez está maravillosamente integrada con el resto de la manifestación…. Y un día descubrirá en el brillo de la gota de rocío un universo y cuando mire el brillo de las estrellas del universo verá millones de gotas de rocío.


QQ.·. HH.·. de ambos hemisferios…. Que tengáis un Feliz Equinoccio!!!!

Mª Carmen César G. 33º/13

G.·.M.·.


Diciembre 2014

BOLETÍN AlfaOmega N°7




Editorial

Desde los albores de la humanidad, los pueblos primitivos observando al Astro Rey descubrieron el permanente ciclo del nacimiento y muerte de sus rayos protectores; hicieron de él su principal divinidad y celebraron de diferentes maneras su periódica renovación. Fue para ellos, el símbolo de la inmortalidad omnipotente y sus principales cualidades fueron atribuidas a sus líderes políticos y religiosos.

La masonería, cuyo origen se pierde en el principio de los tiempos no fue ajena a esta secular costumbre. Nuestros vetustos rituales recogen de manera precisa nuestra adhesión al culto solar y su símbolo está siempre presente en nuestros templos, nuestra logia es el universo.

Ese ciclo cósmico de ocurrencia anual, que se da entre los solsticios alternados con los equinoccios, nos recuerda el proceso mismo de nuestra existencia, nacemos, crecemos, envejecemos y morimos. Pero a diferencia de los animales y plantas, nuestro proceso vital no es esquemático, nosotros nacemos para tener una vida plena de consciencia y desenvolvemos en el medio que nos rodea, crecemos en nuestro conocimiento, envejecemos plenos de sabiduría como resultado de nuestra formación y experiencia y finalmente morimos cediendo nuestro paso fructuoso y nuestro lugar a nuestros hijos.

Nos encontramos próximos a celebrar un nuevo Solsticio de Verano en el hemisferio sur y el Solsticio de Invierno en el hemisferio norte. 

Las Logias del G.·.L.·.U.·. conmemoraran esta fecha en tenida, con una fiesta solsticial al San Juan Evangelista. Asistamos a ella masivamente y hagamos de esta celebración una renovación de fe en nuestros principios, en nuestra Augusta Orden y en el nuevo espíritu que ha comenzado a vivir la masonería universal.


Que en este nuevo Solsticio, este nuevo cambio que hace la naturaleza, nos haga meditar en la necesidad, de reactivar nuestra voluntad de renacer, que esta fechas nos haga reflexionar en la necesidad de compartir el alma con fraternidad, Os deseo de todo corazón HH.·. una Feliz Solsticio y un venturoso año 2015.

Alegría

Septiembre 2014
BOLETÍN AlfaOmega N°6

Editorial

¡¡¡ FELIZ 2do. ANIVERSARIO !!!...

El día 16 de septiembre E.·.V.·. nuestra Gran Logia de Antiguos, Libres y Aceptados Masones del Universo, cumple un nuevo aniversario de su fundación.

Felicitamos a las Logias Fundadoras y a las Logias que se han sumado a este hermoso proyecto durante este último año, como así también a todos los hermanos y hermanas que han trabajado con dedicación por nuestros ideales.

La G.·.L.·.U.·., nació en este nuevo milenio, con un espíritu de renovación y con el firme propósito de ofrecer a todos los HH.·.un marco amplio y generoso donde desarrollar las propias potencialidades, tanto individualmente, como en grupo.

La meta de todo ser humano es ser feliz y vivir en un estado de amor fraternal donde la solidaridad y la ayuda mutua sean una realidad, metas aparentemente difíciles de alcanzar en un mundo tan complicado, como el que nos ha tocado vivir.

Por ello la razón de existir de nuestra institución ni es obsoleta ni está fuera de moda, ya que mientras se escuche un gemido de dolor o se cometa una injusticia la labor del masón no se ha acabado. La Masonería tiene mucho que dar en estos momentos de dudas y conflictos. Pero primero el masón debe hacer una labor personal en el pulimiento de su personalidad, para comprender mejor a los demás y poder socorrerlos con amor y sabiduría.

Muchas veces identificamos a la felicidad con momentos de placer y de alegría pasajera, pero para el masón la felicidad se resume en unas palabras que dijo la actriz Mia Farrow muy acertadamente: “Para ser feliz no hay que buscar la felicidad, sino que hay que ayudar a la gente y verás como de esa manera la felicidad te buscará a ti”.

La felicidad es el maravilloso complemento que nos puede acompañar toda nuestra vida, porque va unida a esa clave fundamental, que nos llega a través de un maestro de sabiduría que nos dijo: “ama a tu prójimo como a ti mismo”, pero para este nuevo milenio podemos adoptar la que nos propone el sanador inglés Colin Bloy la cual nos lleva a una nueva reflexión: “ama a tu prójimo más que a ti mismo”.

Vivimos en un mundo global y holístico, tanto a nivel material como a nivel psicológico, y lo que le afecta a un chino, al poco tiempo nos afecta a nosotros en Europa y viceversa. La economía de un país puede hacer tambalear la seguridad política y económica de otros, y así sucesivamente. Por lo tanto si está en nuestro propósito “amar a nuestro prójimo más que a nosotros mismos” , esto debe cambiar nuestra perspectiva totalmente, porque el otro no está fuera de mi mismo, es parte mía, y yo soy parte de él. Los cambios en el mundo se han producido siempre a través de los idealistas de cada época, pioneros en la transformación de las conciencias. El masón siempre ha sido un pionero, un impulsor de cambios, por ello aún nos queda mucho por hacer…

QQ\ HH\ nuestro trabajo, por más humilde que aparentemente sea, no se pierde, sino que se suma al esfuerzo de los demás. Por lo tanto sigamos hacia delante y no nos detengamos en las dificultades, ellas están para probarnos que aún somos humanos y que debemos seguir puliendo nuestra piedra bruta hasta el final de nuestros días. De todos estos procesos sólo son testigos el espacio-tiempo en el que nos movemos, pero si nos elevamos por encima de ellos no sentiremos ni angustias ni temores, y desde esta nueva perspectiva el “amar a nuestro prójimo más que a nosotros mismos” será una real vivencia.

AMOR OMNIA VINCIT… EL AMOR TODO LO VENCE

Alegría

Julio 2014
BOLETÍN AlfaOmega N°5


Editorial

En este mes de julio Orientes como:  Afganistán, Argelia, Argentina, Bahamas Bielorrusia, Burundi, Cabo Verde, Canadá, Colombia, Eslovaquia, Estados Unidos de América, Francia, Liberia, Malaui, Maldivas, Nueva Zelanda, Perú, Ruanda, Santo Tomé y Príncipe y  Venezuela, celebran su LIBERTAD. 

Desde la historia, la expresión más importante de la Libertad está dada por la Revolución Francesa, donde el pueblo francés se levantó para establecer nuevas normas y tratar de abolir las grandes diferencias sociales de la época.

 

La Libertad es el derecho más importante con los que cuentan los seres humanos. “La capacidad de tomar decisiones permite a los individuos probar nuevos caminos y buscar constantemente una mejoría."

El Freemason o Francmason, debe tener libertad de conciencia plena, ya que es un libre pensador, nadie puede ser libre si esta sometido a la voluntad de otro o crearse fantasmas en su mente por cosas que no existen o peor aun por el que dirán las personas que me conocen. El peor enemigo de la Libertad es el miedo o temor ya que el nos ata para actuar y pensar razonablemente, se oculta en nuestra mente para controlarnos.  Los miedos siempre van a futuro, “Que pasaría si haría esto”. Se han metido tanto ruido mental en la cabeza que son ese conejo que aun sabiendo que tiene la puerta abierta de la jaula, prefiere irse al rincón del agua y la zanahoria y pretender que eso es todo lo que siempre ha querido en la vida o prefiriendo estar pegado a los barrotes, temblando del susto de la libertad.


Nuestra Libertad, debe ser el deseo de ser nuestros propios dueños. Quiero que mi vida y mis decisiones dependan de mí mismo, y no de fuerzas exteriores, sean éstas del tipo que sean. Quiero ser el instrumento de mí mismo, no de fuerzas exteriores, sean éstas del tipo que sean. Quiero ser el instrumento de mí mismo y no de los actos de voluntad de otros hombres. Quiero ser sujeto y no objeto, ser movido por razones y por propósitos conscientes que son míos, y no por causas que me afectan, por así decirlo, desde fuera. Quiero ser alguien, no nadie; quiero actuar, decidir, no que decidan por mí; dirigirme a mí mismo y no ser movido por la naturaleza exterior o por otros hombres como si fuera una cosa, un animal o un esclavo incapaz de representar un papel humano; es decir, concebir fines y medios propios realizarlos. Esto es, por lo menos, parte de lo que quiero decir cuando digo que soy racional y que mi razón es lo que me distingue como ser humano del resto del mundo.

Debemos de ser conscientes de uno mismo, como seres activos que piensan y que quieren, que tienen responsabilidad de sus propias decisiones y son capaces de explicarlas en función de sus propias ideas y propósitos.

Estamos esclavizados por creencias o neurosis,  aprisionados por malos espíritus que hemos creado nosotros mismos, aunque no conscientemente, y sólo podemos exorcizarlos haciéndonos conscientes y actuando de manera apropiada

Por eso, me atrevo afirmar que la verdadera Libertad de todo Masón, es la independencia de nuestro espíritu que conseguimos con la lucha constante contra la ignorancia, el egoísmo, la intolerancia y los fanatismos que no permiten al razonamiento.

 

Busquemos siempre la Libertad absoluta de conciencia, seamos libres de nuestros actos sin ningún prejuicio o yugo invisible.

 

 

Imothep

Mayo 2014
BOLETÍN AlfaOmega N°4

 

Editorial

TIEMPOS DE CAMBIO Y RENOVACIÓN

En el hemisferio norte ya estamos cerca del solsticio de verano, y la Madre Naturaleza se ha despertado en el esplendor y fuerza que la caracteriza. En el hemisferio sur, se preparan para un solsticio de invierno, donde las fuerzas se recogen, a fin de reagrupar sus energías para un nuevo ciclo de renovación.

De la misma manera los seres humanos estamos sometidos a ciclos de crecimiento, pujanza y expansión, que conducen a otros de decadencia, muerte, y desintegración.

En Masonería, a través de nuestros rituales, tenemos la posibilidad de objetivar estos ciclos e incorporarlos a nuestras vidas como seres sensibles a estos cambios.

Por lo tanto, no es de extrañar que en muchas oportunidades nos sintamos solos, desprotegidos y hasta no reconocidos en nuestros esfuerzos por avanzar en el camino iniciático que hemos emprendido. Percibimos que tenemos el alma herida, resquebrajada por las experiencias que la vida nos presenta, tanto en el mundo profano, como dentro de nuestra institución.

En estas circunstancias, deberíamos recordar que estamos a las puertas de grandes cambios en la conciencia de la humanidad y de las estructuras que la sostienen, como así lo demuestran los conflictos bélicos, políticos y económicos que cunden en diferentes partes del mundo.

Por otra parte, hasta hace muy poco tiempo nos sentíamos seguros, acunados en un aparente “statu cuo”, que nos brindaban las instituciones espirituales, políticas y sociales, pero debemos enfrentarnos, ahora, a que ese mundo estructurado se resquebraja en lo fundamental: los valores humanos del honor, la virtud y la ética.

Pero no estamos en Masonería sólo para lamer nuestras heridas y quejarnos de lo mal que está el mundo. Eso lo sabemos todos, de manera que si solamente fijamos nuestra atención en criticar y hacer reflexiones, que ya conocemos, viviremos en un círculo netamente vicioso y sin salida. De ahí que la labor del masón en estos tiempos es la de ser un SANADOR, me explico, por ejemplo un médico frente a un paciente observa los síntomas de la enfermedad e inmediatamente busca, con los medios y métodos que conoce y tiene a su alcance, curar al enfermo. De la misma manera nuestra observación de la “enfermedad” que sufrimos en la humanidad debe ser para poner el “remedio” adecuado para sanarla, saliendo así del círculo vicioso.

Así mismo nos enfrentamos, como seres humanos, a dos peligros uno es lo que yo llamo “la torre de marfil” y el otro “el pajarito”. Estas actitudes son dos extremos que, psicológicamente, adoptamos frente a la vida. Una es la del “ya lo sé todo y no necesito de nada o de nadie” y la otra es la de “yo no sé nada y me tienen que dar y ayudar”. Pero la luz que vierte la Masonería en nuestras vidas nos hace trascender esas limitaciones y nos sugiere un cambio de actitud sabio: “lo que se, o lo que aprendí lo pongo en práctica, para el bien común”.

Por lo tanto la Masonería es una institución que nuclea a seres humanos con ideales nobles, imperfectos aún, que desean cambiar las condiciones en las que se mueve y se plantea como meta final conducir a la humanidad hacia un estado de FELICIDAD. Trabajar por tan noble y alto ideal implica un desarrollo y un trabajo masónico profundo abocado a la transformación especialmente en la mente humana, porque en definitiva “somos lo que pensamos”.

En nuestras logias, a través de una simbología sumamente rica y las reflexiones que se aportan, es donde nos nutrimos, produciendo cambios importantes en la consciencia.

Para que estos logros completen el círculo virtuoso debemos volcarlos en mejorar el entorno en el que nos movemos, como “sanadores”,  que aceptamos y comprendemos las circunstancias, adecuando a esas necesidades inmediatas soluciones sabias y amorosas.

De esta manera nuestra divisa de LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD, dejará de tener el carácter de políticamente adecuada a nuestros ideales masónicos, para ser una realidad en todos los niveles del desarrollo humano, tanto socialmente como a nivel individual, enalteciendo el respeto hacia las aparentes diferencias entre los seres humanos, haciéndola, al mismo tiempo, extensiva hacia todas las formas de manifestación de la vida.

Magela

Marzo 2014
BOLETÍN AlfaOmega N°3


Editorial


H
oy más que nunca los masones debemos tener muy claros nuestros objetivos, tanto para el desarrollo de nuestras vidas, como para ser útiles a prójimos y a la sociedad en la que vivimos.

La atmósfera psicológica circundante puede darnos la sensación de que nos asfixia, de que nos supera, pero como masones que somos tenemos las herramientas precisas y necesarias para afrontar estas circunstancias, y a la vez cumpliendo con un deber interno, ayudar a que otros también despierten y puedan “ver las cosas como son”.

Hubo una época, en que no alcanzar el rango de iniciado en los “misterios”: los eleusinos, los mayores y menores egipcios, los órficos, los pitagóricos, entre otros, cuya heredera natural, en la actualidad, es la Masonería Universal, era visto con desconfianza por los contemporáneos. Tal era su prestigio.

Evidentemente, la base esencial de esas enseñanzas era el estudio de los valores universales y la práctica de todas las virtudes, que propiciaban seguir el recto camino, esencia que se encuentra en todas las corrientes de pensamiento de la antigüedad. Esto tiene relación con los atributos divinos G.·.A.·.D.·.U.·., que son los mismos del ser humano, en su respectiva dimensión y grado.

La esencia de aquellos conocimientos servía para guiar los propios pensamientos, sentimientos, deseos, palabras y actos por los parámetros de los valores universales, y permitía seguir el recto camino, el cual conducía al estado de satisfacción integral, felicidad y paz interior.

Un filósofo dijo a este respecto: “Ver las cosas tales como son”, implica verlas desde la perspectiva de los valores universales. También, además del conocimiento objetivo propiciado por el razonamiento lógico, aplicando el método inductivo y el deductivo, por la intuición y por la inspiración. La primera, facilita la percepción por la facultad de proyectarse, espiritualmente, hasta donde se encuentra la información, bien sea en el entorno universal, observando lo que acontece, o sus tendencias, y en la memoria espiritual de incontables seres, o en el propio archivo espiritual; también, percibiéndolo, directamente, en la conciencia de Dios. La segunda, por la comunicación de un pensamiento en el pensamiento, desde la dimensión espiritual, por algún ser afín, o por el mismo Creador Universal, mediante el lenguaje de los sentimientos expresados en la propia conciencia en análoga correspondencia con los valores universales. Esto significa, que la persona percibe, en su conciencia, un sentimiento de lo justo, o de lo injusto, de la belleza, o de la fealdad; de la bondad, del equilibrio, etcétera, o de sus polaridades opuestas. Lo mismo acontece con cada uno de los valores y antivalores.

Por lo tanto para nosotros es una gran oportunidad la que nos brinda la Masonería mediante la vía iniciática y simbólica. Por ello procuremos vivir de acuerdo con las Leyes de la Naturaleza con sobriedad, disciplina y dignidad. De igual manera que Vivian aquellos iniciados de días remotos, y que nuestro trabajo sea no sólo nuestra fuente de sustento, sino que sea un trabajo productivo, efectivo, generoso y exigente, buscando hacer de nuestras vidas una obra maestra.

Alegría

 Diciembre 2013
BOLETÍN AlfaOmega N°2


Editorial 

Se aproximan días muy especiales donde, seguramente, todos compartiremos con nuestros seres queridos momentos entrañables.

Por estas mismas fechas solemos hacer una reflexión sobre las realizaciones obtenidas, las dificultades y fracasos del último período, pero en la barahúnda de pros y contras hay una voz interna que se eleva por sobre todas las evaluaciones, diciéndonos que el próximo año va a ser mejor… y esa voz es la de la ESPERANZA, pilar fundamental en nuestras vidas, que nos impulsa a seguir adelante en la búsqueda incansable de un mundo mejor, sin conflictos, con más amor, donde podamos desarrollarnos plenamente en una vida superior.

Aunque, siendo sinceros, también tenemos la íntima sensación de que todo va a seguir siendo igual, y que una fecha en el almanaque no hace milagros, pero en realidad los cambios que se avecinan y que esperamos con optimismo, provienen de una fuente diferente a lo ya conocido. Simbólicamente la representamos con el Grial, y que su posesión nos garantiza salud, prosperidad y riquezas, espirituales y materiales. Por propia experiencia sabemos que los verdaderos cambios no se operan de afuera hacia adentro, sino que se realizan dentro de nuestro ser y luego salen a la superficie, sorprendiendo a propios y ajenos.

El mundo que nos rodea está mutando rápidamente, tanto que casi no tenemos tiempo para reflexionar sobre los cambios tan drásticos y radicales a los que nos enfrentamos, por ello es muy importante que recordemos en cada momento quienes somos como esencias y el grado de compromiso que asumimos de ayudar a la Gran Huérfana Humanidad, a pasar por estas tan grandes pruebas. El egoísmo y la ambición se enmascaran de tal manera que no nos dejan ver las necesidades de los demás, por ello deberemos estar atentos y blandir nuestra espada del Amor. Intuición para disipar las nubes que oscurecen nuestra consciencia.

En los azarosos caminos por donde la vida nos ha llevado, olvidamos que nuestra iniciación masónica representa un reencuentro con nuestra luz interna, con nuestro verdadero ser, la esencia divina. A partir de ese “nacimiento” comenzamos a construir, de una manera consciente, una nueva vida. Por eso al festejar en Navidad el nacimiento de Cristo, reafirmamos la experiencia de aquel día en que “vimos la luz” masónica, en el que nacimos a una conciencia superior. Pero, la Sabia Naturaleza, conocedora de nuestra olvidadiza memoria, nos brinda muchas oportunidades para recordarnos lo que somos, tantas veces como ciclos solares anuales podamos experimentar… Así, con la esperanza de la renovación a través del nacimiento simbólico de ese niño puro, tierno y desvalido nos muestra que nuestro futuro es la Gloria de vivir la plenitud de una existencia Feliz.

Que la FE, la ESPERANZA y el AMOR se derramen con generosidad sobre toda la Humanidad…   Feliz SOLSTICIO!!!...

Reciban un Triple Abrazo Fraternal y Tres Besos en Nombre de Cristo.

M.C.C.G. 13º/33º


Septiembre 2013
BOLETÍN AlfaOmega N°1


Editorial

QQ.·. HH.·.

Ahora vamos a estar más cerca!!! Ha nacido el boletín ALFAOMEGA!!!

Cuando fundamos nuestra querida G.·.L.·.U.·. el día 16 de septiembre de 2011 E.·.V.·., hicimos varios proyectos, y entre ellos estaba el de confeccionar un boletín que ahora se ha hecho realidad, saliendo su 1er número el próximo mes de septiembre, coincidiendo con el primer aniversario de la Orden.

Las Logias y los HH.·. tendrán a su disposición un instrumento, que no solamente los mantendrá informados de todos los eventos, sino que les dará la oportunidad de publicar sus planchas, artículos, cursillos de instrucción, y dejando volar la creatividad podrá haber otros elementos, como ser reportajes, fotografías, imágenes, etc.

ALFAOMEGA nace para estrechar lazos fraternales entre las distintas logias y HH.·. de la G.·.L.·.U.·.. Estaremos más cerca y ya no viviremos en compartimentos estancos, porque al formar una red habrá una energía especial que circulará revitalizando a todos y cada uno de los miembros.

Lanzaremos 6 ejemplares por año de ALFAOMEGA, con la intención de mantener un vínculo dinámico, dando tiempo para que los HH.·. lean y se informen de su contenido.

Cada país tendrá un corresponsal que se hará cargo de trabajar en colaboración con el Editor/Maquetador, nuestro Muy Il.·.G.·.M.·.Adj.·. Hno.·. Claudio Torres Chávez.

Este proyecto lo edita la GLU, pero nos pertenece a todos. Así que, desde esta editorial les animo a que nos envíen sus inquietudes, sugerencias y planchas, que podremos ir publicando en ALFAOMEGA.

ATENCIÓN!!!...  En el apartado de INFORMACIÓN de ALFAOMEGA, encontrarán otra buena noticia complementaria y es que también ha nacido nuestra página WEB!!!!....

Reciban QQ.·. HH.·. un T.·.A.·.F.·. y T.·.B.·.E.·.D.·.C.·.

M.·.C.·.E.·.G.·.
G.·.M·.de la G.·.L.·.U.·.